|
|
Cuaresma 2007 "Confiar"
«Dios no condena»

JUAN 8, 1-11
En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó
de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los
escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en
medio, le dijeron: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La
ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?» Le preguntaban esto
para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en
el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «El que esté sin pecado,
que le tire la primera piedra». E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo,
se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús,
con la mujer, en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: «Mujer,
¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?» Ella contestó: «Ninguno,
Señor». Jesús dijo: «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».
|
Medita serenamente:
¿Cómo me acerco yo a los demás? ¿Les critico? ¿Les juzgo?
¿Soy duro/a con los demás? ¿Acepto los fallos de los demás y les doy
una nueva oportunidad?
¿Me he sentido alguna vez juzgada/o y acusado/a como la adúltera
de la parábola?
¿Me dejo llevar por los demás cuando se trata de acusar y juzgar a
alguien?
¿Conozco a personas que se acercan con cariño cuando mi forma de
oracion
Jesús convierte mi corazón en un corazón misericordioso,
un corazón que se acerque a las personas con cariño,
que descubra siempre a la persona que hay enfrente.
Gracias, por las personas que se acercan a mí con cariño.
Gracias, por las veces que he sido perdonado/a.
Gracias, por las veces que he tenido otra oportunidad para actuar de otra manera,
lo que nos hace crecer y lo que ayuda a los demás......
así sea
AMOR QUE DA LA VIDA
Jesús no juzga a las personas, no les castiga como hacían las
personas de su tiempo. Es capaz de mirarles a los ojos y descubrir
en ellas una persona que necesita ayuda.
Conoce perfectamente qué ha hecho esa mujer, sabe que no
está bien lo que ha hecho, pero se acerca con cariño y le da una
nueva oportunidad, una oportunidad de cambiar y de vivir de otra
manera. La justicia que utiliza Jesús no es la del castigo, no es la de
la crítica, la de la condena, sino la del cariño, la misericordia y la de
una nueva oportunidad.
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
| |
¿Cuáles son tus protestas y denuncias? ¿En dónde inviertes más esfuerzos?
La paz no se conquista en una manifestacion, sino cada dia. |
|
RENACE
LA
VIDA |
|
|
|
|
©2005
sanandresapostol.com Parroquia de San Andrés Apóstol de Zaragoza
Comunidad de Comunidades |