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UN PASO MÁS.
Cuando llegamos a Kasan en septiembre del 82, una de nuestras primeras inquietudes fue conocer la ubicación de nuestra parroquia. A pesar de vivir en el undécimo, no veíamos más torres que las del Pilar, pero allí, seguro que no estaba nuestra comunidad. La presentíamos más cercana y humilde. Por fin, siguiendo una pequeña vereda, entre acequias y cañaverales, y cruzando vías, se llegaba a la capilla-escuela. Allí estaba nuestra comunidad, de gente sencilla, donde celebrábamos las eucaristías, amenizadas por un grupo de guitarras, compartiendo después nuestras inquietudes, sin prisas, y en ocasiones, acompañados de un aperitivo.
El progreso y la nueva urbanización del barrio derribaron casas incluido nuestro viejo lugar de encuentro. Los vecinos ocuparon sus nuevas casas en Ortillas-Ranillas. No quedó como recuerdo más que unos pinos del antiguo patio de la escuela, y la chimenea de la fábrica. El nuevo enclave unos bajos entre los bloque 7 y 8, con cristaleras, y encima un piso destinado a despacho y reuniones.
En abril del 83 nos trasladamos a la nueva capilla. Era domingo de Ramos. Con toda solemnidad posible hicimos nuestra procesión de ramos entre ambos locales. Aquel día fue un día muy especial; se veía a la gente ilusionada, festiva, concienciada de que algo grande pasaba; hubo verías cámaras fotográficas para recuerdo de un hecho histórico, conscientes de que aquella procesión sobre el trazado de la la vía férrea, no se repetiría más. La eucaristía se celebró en el nuevo local.
Recordamos celebraciones festivas y alegres de las pascuas de Resurrección y Navidad. El día anterior a las primeras comuniones. Una excursión de fin de curso a las Cuevas de Cristal acompañados por la H de la C de Santa Ana. A Pilar y Merche que animaban los juegos infantiles, colaboraban en las catequesis y ambientación de la capilla.
Coincidiendo con la preparación de los trabajos para el Sínodo Diocesano, se formo un grupo con las personas comprometidas en las diferentes actividades de la parroquia: catequesis, visitadoras de enfermos y limpieza.
De este grupo de unas quince personas salió el embrión del futuro Consejo Pastoral. La parroquia se abre y empieza a relacionarse con la MIDE y Cáritas.
En el 87-88 llegan nuevos sacerdotes: Joaquín y Félix, que con Paco y Segundo de San Jorge se intercambian y unen en algunas celebraciones. Desde ahora se impulsa la comunidad y se forma el Consejo Pastoral con representantes de todos los grupos existentes y participación de los curas de ambas comunidades. Continúan los dos Consejos, pero en el inicio de un “nuevo estilo” de parroquia para el barrio: COMUNIDAD DE COMUNIDADES. Una sola parroquia y tres lugares de culto. El tercero será Ntra. Sra. de la Esperanza.
Honorato y Maribel.
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